Mientras Natalia, Dulce y Valentina caminaban juntas hacia el salón de clases, no sabían que ese nuevo ciclo escolar traería consigo cambios, retos y emociones inesperadas que transformarían sus vidas.
—De la ciudad de México. Mi papá consiguió un trabajo aquí y... —explicó Valentina.
—¿Qué es? —preguntó Natalia, curiosa.
—Muy bien, gracias. La pasé genial en la playa. ¿Y tú? —respondió Natalia.
—Bienvenida al Instituto Cultural Morelos, Valentina. Yo soy Natalia, y esta es Dulce. ¿De dónde te mudaste? —preguntó Dulce, amigable.
—Estuvo bien. Me fui de vacaciones con mis abuelos a la montaña. ¿Sabes qué es lo peor de regresar a la escuela? —dijo Dulce con una mueca.
Mientras caminaba por el pasillo, Natalia se encontró con su mejor amiga, Dulce García, quien la esperaba sonriendo.
—¡Hola, Nat! ¿Cómo te fue en el verano? —preguntó Dulce, emocionada.
—¡Es genial! Te ayudaré a encontrar tu salón. ¿Cuál es tu grado y grupo? —se ofreció Natalia.
Mientras Natalia, Dulce y Valentina caminaban juntas hacia el salón de clases, no sabían que ese nuevo ciclo escolar traería consigo cambios, retos y emociones inesperadas que transformarían sus vidas.
—De la ciudad de México. Mi papá consiguió un trabajo aquí y... —explicó Valentina.
—¿Qué es? —preguntó Natalia, curiosa.
—Muy bien, gracias. La pasé genial en la playa. ¿Y tú? —respondió Natalia.
—Bienvenida al Instituto Cultural Morelos, Valentina. Yo soy Natalia, y esta es Dulce. ¿De dónde te mudaste? —preguntó Dulce, amigable.
—Estuvo bien. Me fui de vacaciones con mis abuelos a la montaña. ¿Sabes qué es lo peor de regresar a la escuela? —dijo Dulce con una mueca.
Mientras caminaba por el pasillo, Natalia se encontró con su mejor amiga, Dulce García, quien la esperaba sonriendo.
—¡Hola, Nat! ¿Cómo te fue en el verano? —preguntó Dulce, emocionada.
—¡Es genial! Te ayudaré a encontrar tu salón. ¿Cuál es tu grado y grupo? —se ofreció Natalia.