A partir de ese día, don Carlos se aseguró de hacer una copia de seguridad del archivo zip del driver, por si acaso necesitaran reinstalarlo en el futuro. Y Juan se convirtió en el referente en el taller para todo lo relacionado con la tecnología.
"¿Qué es este archivo?", se preguntó don Carlos. "¿Será seguro para mi equipo?"
Mientras dudaba, un joven empleado del taller, Juan, se acercó a él y preguntó qué estaba haciendo. Al enterarse de la situación, Juan se ofreció a ayudar.
Con cierta reticencia, don Carlos autorizó a Juan para que descargara el archivo. Una vez que lo hicieron, procedieron a instalar el driver.